Poema. El valor de las cosas en un mundo extraño

Estamos en un mundo en el que todos sabemos mucho, pero entendemos muy poco.

Estamos en un mundo, en el que para saber valorar debemos de llorar cuando vemos que la persona amada se va.

Estamos en un mundo en el que intentamos agradar al que menos nos da, mientras echamos y relegamos de nuestra vida a quien nos ama de verdad.

Estamos en un mundo en el que la bondad se perdió, y la gente buena está en camino de extinción.

En el que la crueldad es la moneda de cambio, y la intolerancia y las mentiras son la bandera de nuestra nación.

Naciones divididas por la intransigencia y el rencor, en el que el diálogo próspero y sincero murió.

Estamos en un mundo en el que el orgullo es sinónimo de fuerte y endurece nuestro corazón, porque lo remplaza por los grandes muros de nuestra insensible contención.

Estamos en un mundo absurdo, en el que dañamos a quien nos quiere y obsequiamos al que nos hiere.

Estamos en un mundo en el que ignoramos al que se preocupa y cuida de nosotros, mientras admiramos al que le importamos muy poco.

Estamos en un mundo en el que sólo se fija en lo que ve……
en el que te miran pero no te ven, escuchamos pero no entendemos
hablamos pero no expresamos, yacemos pero no queremos
andamos pero no avanzamos, en el que luchamos pero no cedemos, pensamos pero nunca reflexionamos, recordamos pero jamás olvidamos, en el que crecemos pero no creemos, dañamos pero no sanamos…

Seguimos avanzando por caminos equivocados
porque tener la razón es más importante que pedir perdón.

Herimos, nos justificamos y aplicamos la llamada  “teoría de la crueldad”
ya que nos resulta más fácil que pararnos y ver quien somos en realidad, cuestionarnos y decidir cambiar.

Admiro a los que se equivocan porque aceptan que son humanos
pero más admiro a los que saben rectificar, porque ellos no sólo son humanos sino que entienden de humanidad.

Si dañas un corazón no tardes en pedir perdón
porque un perdón sincero puedes ser muy duradero.

Utiliza cada cosa como la debes utilizar:
El silencio para reflexionar
Las palabras para dialogar
Tu corazón para amar
Y tus actos para demostrar.

En el amor siempre demuestra lo que sientes en tu interior
y no utilices tu fachada para el exterior, pues la incoherencia amorosa
es el veneno letal de aquellos que aman demasiado tarde y mal.

(By Indy)


MI REFLEXIÓN SOBRE EL POEMA  “El VALOR DE LAS COSAS”

He oído hablar sobre la trampa de los libros de autoayuda y estoy totalmente de acuerdo con ello, y no me malinterpretéis porque está claro que es mucho mejor intentar ayudar a los otros de las formas que sean, que no hacer nada nunca por los demás.

Pero no todos los tipos de ayuda son buenos para nosotros, o quizás no son lo que necesitamos en ese momento y pueden llegar a perjudicarnos mucho más que ayudarnos.

Y aquí es donde llegó a donde quería, los libros de autoayuda y su mensaje sobre la felicidad, es más yo diría su mensaje “trampa” de la felicidad, pueden generarnos gran malestar e incluso estrés.

Porque hay momentos que lees algunos de estos libros y te motivan, pero hay muchas más veces que te acaban frustrando. Y terminas pensando “vaya soy yo la única idiota que no sabe aplicar los grandes principios que explican aquí “. ¿Y cuando ya te ponen miles de ejemplos de cómo ha cambiado las vidas de tantas personas? …ahí esa frustración es mucho mayor, porque encima hay millones de persona que son capaces de hacerlo y tú no…entonces acabas pensado que hay un problema en ti y es cuando te preguntas, pero ¿Qué pasa conmigo?

Pues te contesto rápido, contigo no pasa nada, se llama marketing para vender, tan simple como eso.

La felicidad es una “utopía”, y como toda utopía llegar es imposible, porque no puedes ser constantemente feliz esto es un hecho inevitable, así funciona la vida, la vida tiene momentos muy duros, momentos por los que vas a pasar si o sí, momento en los que no vas a ser feliz, incluso momentos tan duros que serás muy infeliz. Pero es que esto también es la vida, y también forman parte de lo que será tu felicidad.

Si solo viviéramos cosas fáciles no podríamos crecer, no evolucionaríamos, porque todos sabemos que se aprende más de los fracasos que de los éxitos, de hecho, muchos personajes conocidos decían que el éxito es aprender a ir de fracaso en fracaso sin perder en el entusiasmo”, y creo totalmente que es así. Lo fácil no nos reta, no nos marca, lo más difícil es lo que realmente va a marcar la diferencia en tu vida, lo que la va a llevar a un nivel superior.

La felicidad como estado permanente es insostenible e inviable. La felicidad básicamente es alegría por algo, y la alegría es una emoción (primaria), y las emociones fluctúan en el tiempo, no se pueden mantener en un constante de tiempo. Es imposible, a menos que seas un iluminado o el Dalia Lama, pero como no es el caso porque somo simples mortales no es posible.

En un mismo día pasarás por varios estados, alegría, tristeza, rabia, pena, apatía, entusiasmo…y entonces si no eres capaz de permanecer en el estado de alegría ¿¿ya no eres feliz? Claro que no, es absurdo, pero en los libros de autoayuda te hacen creen que vivir en ese estado constante es el objetivo de tu vida, y cuando te das de frente con la realidad llega la frustración o peor, el sentimiento de incompetencia porque no eres capaz de lograr las cosas tan sencilla que te explican en el libro y que te aseguran que tanta gente logra hacer.

Así que quedémonos con lo bueno de todos esos libros, pero seamos conscientes de que la mitad de las cosas que cuentan son utópicas, por eso creo que el objetivo de buscar una constante felicidad te llevará a la tremenda infelicidad, así que te invito que te relajes, fluyas con tu vida y dejes de buscar el santo grial.

Yo creo que la felicidad son pequeños momentos, esos pequeños momentos que unidos todos juntos hacen que tu vida merezca la pena, que mantengas tu sonrisa a pesar de cualquier circunstancia, esos momentos por los que aún te levantas con entusiasmo pensado que “hoy será un buen día” contra todo pronóstico. Esos momentos, si son realmente la felicidad.

Así que no te engañen, no busque la felicidad, busca sentirte bien y feliz contigo mismo y es cuando tu vida se transformará. Y de todo eso habla mi poema.

Y es que saber dar el valor a las cosas, saber disfrutar de ellas, saber ser agradecidos y saber cuidar y atesorar esos instantes es de lo que se compone la felicidad en un mundo extraño 😉

¡¡Hasta la próxima entrada!!

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